Vacaciones de Invierno: caen las reservas y preocupa el escaso consumo de los turistas
A pocos días del inicio de las vacaciones de invierno, el sector turístico de la Costa Atlántica enfrenta un escenario de fuerte incertidumbre por el bajo nivel de reservas y la caída del consumo, una situación que mantiene en alerta a empresarios hoteleros y gastronómicos de destinos como Mar del Plata y Pinamar.
Desde la Asociación Empresaria Hotelera Gastronómica (AEHG) de Mar del Plata señalaron que la actividad llega al receso invernal luego de una temporada con menor movimiento que el esperado y advirtieron que los turistas continúan restringiendo sus gastos, tanto en gastronomía como en otras actividades recreativas.
El presidente de la entidad, Hernán Szkrohal, explicó que la reducción del consumo responde a la pérdida del poder adquisitivo y al aumento de los costos fijos que enfrentan las familias. En ese contexto, sostuvo que cada vez son menos las personas que salen a comer y que el gasto durante las estadías es más acotado.
“La gente va menos a los salones, eso es una realidad. Más allá de la experiencia gastronómica, es una actividad de ocio que tiene que ver con lo psicológico, es algo que uno utiliza como esparcimiento y donde el público generó un recorte en función de que los salarios no alcanzan para hacerle frente a los gastos fijos, las tarifas y los impuestos”, explicó.
Además, indicó que cambió el comportamiento de quienes viajan: las decisiones se toman sobre la fecha, lo que dificulta las proyecciones del sector. Según precisó, las reservas para los próximos días rondan el 25%, aunque remarcó que ese porcentaje suele incrementarse en las 48 horas previas al inicio del viaje. “Tenemos un problema producto de que la gente decide a último momento con respecto al próximo fin de semana, por lo que las reservas se terminan consolidando el día previo o 48 horas antes, y hasta el mismo día sigue llegando gente. El número que tenemos oscila el 25%, pero es muy prematuro decir que no se va a mover”.
Pese a ese panorama, los empresarios mantienen expectativas de que la ocupación mejore entre el 20 de julio y los primeros días de agosto, período en el que esperan superar ese nivel de reservas debido a las decisiones de último momento.
La preocupación también se extiende al resto de la Costa Atlántica. Referentes del sector advierten que el turismo interno continúa afectado por la caída del poder adquisitivo y el atraso cambiario, factores que reducen la competitividad de los destinos nacionales frente a alternativas en el exterior.
En Pinamar, la Asociación Empresaria Hotelera Gastronómica local advirtió que la clase media y media alta, principal sostén del turismo interno, disminuyó las escapadas de fin de semana y los gastos durante las estadías. A eso se suman los elevados costos operativos, especialmente en servicios públicos y energía, que complican la rentabilidad de hoteles y restaurantes durante la temporada baja.
La situación también impacta sobre el empleo. En Mar del Plata, la Unión de Trabajadores Hoteleros y Gastronómicos de la República Argentina (UTHGRA) informó que en los últimos dos meses cerraron o anunciaron su cierre alrededor de 40 hoteles, restaurantes y cafés, una situación que afectó a más de 400 trabajadores.
Frente a este escenario, tanto empresarios como representantes gremiales coinciden en que la recuperación dependerá de una mejora del poder de compra de las familias y de medidas que impulsen el turismo interno, principal motor económico de las ciudades de la Costa Atlántica fuera de la temporada de verano
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