Nuevos ataques israelíes sobre Irán
El ejército israelí estima que la guerra contra Irán que comenzó junto a Estados Unidos el pasado 28 de febrero podría prolongarse hasta entre tres y seis semanas más, porque aún “tenemos miles de objetivos por delante”, dijo el portavoz militar de las Fuerzas de Defensa de Israel. “Estamos preparados, en coordinación con nuestros aliados estadounidenses, con planes que se extenderán al menos hasta la festividad judía de la Pascua, dentro de unas tres semanas. Y tenemos planes más ambiciosos que abarcan incluso tres semanas más”, sostuvo el general de brigada Effie Defrin. No obstante, dejó claro que las Fuerzas de Defensa israelíes “no trabajan con un cronómetro ni con un calendario, sino para lograr sus objetivos”, que consisten en “debilitar gravemente al régimen iraní”.
El presidente estadounidense, Donald Trump, afirmó que no está dispuesto en este momento a llegar a un acuerdo con Irán, pese a que ese país “quiere llegar a un acuerdo” porque, según el mandatario, las condiciones “aún no son lo suficientemente buenas”. Aseguró que para que eso se logre cualquier condición tendrá que ser “muy sólida” y debe incluir un compromiso de Irán de dejar de lado su ambición de armas nucleares. Desde el inicio del conflicto, la fuerza aérea israelí ha llevado a cabo unas 400 oleadas de ataques en el oeste y el centro de Irán que se han centrado en desmantelar infraestructuras y atacar a operativos de las unidades de fuego, defensa y producción.
Por otro lado, Israel aseguró que no tiene escasez de interceptores de misiles, ante las andanadas recibidas en los últimos días por parte de Irán y de la milicia chií libanesa Hizbulá. “Actualmente no hay ningún problema con los interceptores. Nos preparamos para una guerra larga. Estamos monitoreando la situación constantemente”, precisaron.
Por su parte, Irán continúa atacando vía aérea distintos puntos de la región. Así, la Guardia Revolucionaria iraní anunció ayer el lanzamiento de una nueva oleada de bombardeos con diez misiles balísticos y drones contra centros de mando estadounidenses y objetivos israelíes en Medio Oriente, incluida Emiratos Árabes Unidos.