Scaloni está a un paso de seguir y trabajar “libremente” como no pudo en el Mundial
Saber leer entre líneas requiere de un ejercicio que muchas veces lleva tiempo y requiere de una mirada aguda y detallista. Eso permite conocer en detalle y con exactitud los movimientos y las intenciones de los protagonistas. En este caso, el protagonista es Lionel Scaloni…
Quienes siguieron el proceso de la Selección desde el año 2019, conocen mejor que nadie sus gestos, opiniones y sensaciones.
Si bien puertas hacia afuera siempre se mantuvo un perfil bajo y nunca trascendieron discrepancias ni diferencias en las opiniones de cómo parar el equipo o armas las estrategias para los partidos, en el medio del último Mundial se intentó refrescar al equipo con algunos cambios que se pudieron llegar a hacer entre los partidos contra Cabo Verde y la final contra España.
Tanto el Ratón Ayala, como Pablo Aymar, Walter Samuel y el profe Luis Martín observaban (incluso desde la finalización del Mundial de Catar y mucho más en plena disputa de la Copa América del año 2024) que había que renovar algunos sectores de la cancha para poder emparejar las condiciones deportivas, pero sobre todo físicas, de otras selecciones cuyo promedio de edad se notaba tanto en el documento como en el rectángulo de juego como ocurrió con la española al momento de presionar y cortar las acciones de los rivales achicando espacios.
Puertas hacia adentro, Scaloni nunca se subió al carro del triunfalismo ni sacó los pies sobre la tierra: en la mismísima final de la Copa América del 2024 el equipo sufrió mucho para ganarle a Colombia con un gol en tiempo suplementario y ya en ese torneo no se vio el mismo nivel de avasallamiento y contundencia que describió a la Scaloneta entre el 2021 y el 2023.
Después del Mundial, cuando el equipo perdió contra el Uruguay de Marcelo Bielsa en la Bombonera, se notó de que algo podría empezar a cambiar allá por el año 2023 y entonces cuando el cuerpo técnico empezó a evaluar opciones de recambio para el futuro. De allí surgieron los nombres de Marcos Senesi, Facundo Medina, Emiliano Buendía o Gianluca Prestiani. Pero sobre todo, con el correr de los meses, se fueron consolidando en la cabeza del entrenador Valentín Barco, Nicolás Paz, Giuliano Simeone y Agustín Giay. Todos ellos le podían imprimir al nuevo equipo un sello distintivo para la presión, la recuperación de la pelota y sobre todo el despliegue físico, sumado al dinamismo y la frescura con de Paz y Simeone como estandartes. Sin embargo, el propio Scaloni estuvo deliberando hasta el último minuto de plazo posible para definir la lista final y contra parte de sus convicciones dejó afuera a Giay, quien es ahora el marcador de punta titular de la nueva Selección.
Ahora bien, en pleno Mundial, debido a un altercado que ya había tenido el siempre efectivo, pero ya desgastado De Paul con Nicolás Paz en los entrenamientos previos a los amistosos contra Zambia y Mauritania, el cuerpo técnico se vio limitado a ensayar los mismos cambios que había impulsado en el medio del Mundial anterior de Catar cuando surgieron y se consolidaron Enzo Fernández, Alexis Mac Allister o Julián Alvarez. En ese momento perdieron el puesto varios referentes de la Scaloneta que había ganado la Copa América 2021 y la Finalissima como Paredes, Guido Rodríguez o el propio Lautaro Martínez. Todo después del partido con Arabia Saudita en el medio del Mundial pasado.
Para la Copa del 2026, ya siendo campeones del Mundo, algunos jugadores de la “viaja guardia” como el propio De Paul, Montiel, Tagliafico o Alexis Mac Allister que no comenzó bien el Mundial, pero luego se recuperó, defendieron sus posiciones tanto dentro como fuera de la cancha y el resultado fue que tanto Barco, Paz, Simeone o el propio Facundo Medina (que después se terminó lesionando) tuvieron escasas chances de jugar, al igual que el defensor Giay. Este último jugó tan bien los amistosos de la previa contra Mauritania y Zambia como los últimos que se disputaron hace algunos días, pero aún así se quedó afuera de la lista.
En síntesis: ¿hubiese sido lo mismo si la Selección se hubiese permitido tener más tiempo en cancha a jugadores como Barco, Paz o Simeone (y ni que hablar Giay) tanto en le segundo tramo del Mundial cuando se sufrió para ganarle a Egipto, Cabo Verde o la final con España que si hubiesen jugado todos esos nombres en lugar del Colo Barco, el caballo González o el propio Julián Alvarez, que estuvo desaparecido en la final?.
No en vano el martes a la noche, al momento de reemplazar a Rodrigo De Paul en el amistoso contra Benín, el que entró en su lugar fue Nicolás Paz y a los tres minutos hizo un golazo.
Con la renovación de Scaloni, que sería a largo plazo hasta mediados del 2030 cuando finalice el próximo Mundial, se terminarían varios ciclos de jugadores como Tagliafico, De Paul o los defensores Montiel, Molina, además del ya retirado Otamendi.
Uno de los factores que preocupa al cuerpo técnico es que no aparecen tan sencillamente delanteros de peso y con nivel europeo para no depender exclusivamente de un partido inspirado de Julián Alvarez (que hace rato no lo tiene a excepción de lo que pasó con el partido contra Suiza en el Mundial) o de Lautaro Martínez.
DIARIOHOY